Cuando el maestro de ceremonias
probó el agua que ahora era vino, sin saber de dónde provenía (aunque, por
supuesto, los sirvientes sí lo sabían), mandó a llamar al novio. «Un anfitrión
siempre sirve el mejor vino primero —le dijo—, y una vez que todos han bebido
bastante, comienza a ofrecer el vino más barato. ¡Pero tú has guardado el mejor
vino hasta ahora!». Juan 2:9-10 NTV
He conocido a personas que tienen
excelentes ideas, luego as llevan a cabo y funcionan!, reportando grandes
resultados. Bien!, recordemos que los pensamientos de Dios son más altos que
los nuestros. Recuerden a un Pedro pescador que estaba convencido de que el
momento oportuno para pescar lo habían ellos trabajado con gran ímpetu pero sin
los resultados deseados. Recuerden a una mujer de Samaria que acepta del agua
de vida eterna (Jesús) por el agua temporal que bebía rutinariamente, recuerden
cuando un joven rico es sorprendido por la respuesta de Jesús cuando le
confrontó a que dejare sus bienes y los repartiera, recuerden a las hermanas de
Lázaro, las cuales no esperaban verlo resucitar. Cuando Jesucristo está
presente en cualquier lugar cosas sobrenaturales pueden ocurrir.
Aún el mundo mantiene el pensamiento de
que la vida eterna se obtiene haciendo sólo obras de bondad y caridad, cuando
sólo para ello, debemos creer que Jesús es el hijo de Dios. El cielo y la vida
eterna no puede comprarlo ningún ser humano, Jesucristo fue el único que lo
hizo y a nosotros nos queda es recibirlos. El problema está en que si no crees
en Jesucristo, difícilmente podrás decir que recibirás algo de Él. Cuando es
así, el ser humano sólo confía en su fuerza y su propio conocimiento;
desconociendo así cualquier mérito de Dios en el desenvolvimiento de su
vida.
Aunque tengamos una idea extraordinaria, Dios
siempre tiene otra mejor! aunque tengamos una idea maravillosa Dios siempre
tiene otra que nos sorprenderá. Aunque tengamos un buen vino, Jesús, el hijo de
Dios, tiene otro aún mejor. La condición única para que puedas beber de ese
vino aún mejor, es que le hayas abierto las puertas de tu casa y de tu vida a
Jesucristo. Tus acciones hablarán de tu fe en Cristo y él no dejará
desamparado al justo.
Los
milagros, los resultados sobrenaturales, y la mejor noticia, se dan sólo cuando
Jesucristo visita tu vida o tu casa, o tu familia o empresa.
Las ideas de Dios, no siempre nos van a gustar, pero, créanme: son las más efectivas.
Dios nos permite, dentro de nuestro libre albedrío, hacernos las preguntas necesarias para planificar nuestra vida; sin embargo habrán respuestas que no siempre compartirá o estará de acuerdo con nosotros, entonces es cuando nos cambia las preguntas para finalmente ayudarnos a resolver situaciones!. Por esto es importante mantener una excelente relación con El.
Nuestras respuestas manifiestan lo que nos preguntamos, nuestro estilo de vida puede ser el espejo de esas respuestas; pero, qué tal si, las preguntas que generaron esas respuestas, son las que están mal realizadas?. El hombre rico, de Mateo 19:16, realizó una pregunta errada, ya que estaba basada en una premisa incorrecta, pues asumía que para tener la vida eterna tenía que hacer algo. "¿Qué buena acción tengo que hacer para tener la vida eterna?" Humanamente había cumplido algunos mandamientos, pero su perfección estaba condicionada por un hecho que lo entristeció: estaba apegado a lo material, a sus posesiones.
Las ideas de Dios, no siempre nos van a gustar, pero, créanme: son las más efectivas.
Dios nos permite, dentro de nuestro libre albedrío, hacernos las preguntas necesarias para planificar nuestra vida; sin embargo habrán respuestas que no siempre compartirá o estará de acuerdo con nosotros, entonces es cuando nos cambia las preguntas para finalmente ayudarnos a resolver situaciones!. Por esto es importante mantener una excelente relación con El.
Nuestras respuestas manifiestan lo que nos preguntamos, nuestro estilo de vida puede ser el espejo de esas respuestas; pero, qué tal si, las preguntas que generaron esas respuestas, son las que están mal realizadas?. El hombre rico, de Mateo 19:16, realizó una pregunta errada, ya que estaba basada en una premisa incorrecta, pues asumía que para tener la vida eterna tenía que hacer algo. "¿Qué buena acción tengo que hacer para tener la vida eterna?" Humanamente había cumplido algunos mandamientos, pero su perfección estaba condicionada por un hecho que lo entristeció: estaba apegado a lo material, a sus posesiones.
A Cristo
no podemos seguirle desde una condición carnal, sino espiritual, ya que
nuestras emociones y deseos de la carne hacen de lo material el dios de nuestro
sustento. Eso pensaba el hombre rico y Jesús lo sorprendió con su respuesta.
La petición de Jesús al hombre
rico, me hizo recordar la que Jehová le hizo a Abraham cuando le pidió
sacrificar a Isaac. Estoy persuadido de que, por la gracia y amor inagotable de
Jesucristo, si el hombre rico hubiera procedido a vender todas sus posesiones
para entregar el dinero a los pobres; Jesús le hubiera detenido
y por esa acción, igual le concedería tesoros en el cielo y, Dios Padre, un espacio con su nombre en el
cuadro de honor de los hombres de fe, escrito en el capítulo de 11 de la carta
a los Hebreos.
Recuerdo a un Jonás que recibió
un llamado para predicar a Nínive, una ciudad perdida en el pecado, pero
su pensamiento fue el de huir intencionalmente
irresponsable, pero al final Dios se salió con las suyas, porque sus
pensamientos eran más altos que los de Jonás. Dios no pierde tiempo, y sacó
provecho de esta mala acción de Jonás para ganarse a la tripulación en donde
Jonas huía.(Jonas 1:16). Jonás, aunque de mala gana, cumplió el propósito de
Dios. A parte, eso no es obediencia.
Existen empresarios, que aún al
borde de la banca rota, han realizado operaciones que no entienden los eruditos
financieros. Empresarios que creen en el Señor y han tomado decisiones basadas
en sus promesas, creyendo que todo pasará pero la palabra de Dios no pasará.
Empresarios que han glorificado al Señor cuando llevan a cabo operaciones
contrarias a las aconsejadas por sabios conocedores económicos y han levantado
a niveles superiores a sus empresas, dejando boquiabiertos a quienes tildaban
las operaciones del empresario como locuras. Un empresario inspirado en
Jesucristo, siempre espera lo mejor.
Incontables son los pensamientos
del Señor. Hay un stock de soluciones para nuestros "quitasueños". Solo
debemos preguntarle a Él, relacionarnos con El, invitarlo a nuestra casa, a
nuestra familia, a nuestro corazón y confiar que en El, nada nos faltará; y eso
incluye sus pensamientos. Alinéate a sus pensamientos. El nunca
falla!
Pedro Reyes
Pedro Reyes
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