jueves, 29 de enero de 2015

Necesidad de Leche ó Alimento Sólido


Hebreos 5:11-14 “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír.  Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;  pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.”

La fe viene por el oír la palabra de Dios,  pero si somos lentos, tardos o indiferentes con la palabra al no congregarnos y no ir al grupo de familia; y no leer la palabra, corremos el riesgo de volvernos inexpertos. Perdemos la fuerza y la pasión por inspirar e influir en otras personas o de ganar almas. La desnutrición espiritual comienza a restar fuerzas, al punto de debilitarnos en la fe tanto que la apatía se apodera de nuestras vidas, y por consiguiente nos separamos del camino, la verdad y la vida.
 
Debemos ser diligentes en cuanto a las cosas que nos edifican. Movernos con rapidez en cuanto a todo lo que sume a nuestras vidas. En nuestro entorno tenemos cosas que restan o aportan a nuestra formación personal o profesional, pero debemos discernir, debemos ser sabios para decidirnos por aquello que nos permita avanzar hacia una calidad humana íntegra. Debo tener el valor para rechazar todo aquello que no es bueno, ni agradable a mi visión como persona. 
 
Mi carácter debe ser alimentado y fortalecido por hábitos maravillosos y actitudes poderosamente positivas. Nuestro carácter es reflejo de nuestra madurez, la manera como enfrentamos una circunstancia dice de nuestra formación y necesidad o no de continuar en el proceso de inducción y preparación. Mi actitud dice si aun estoy gateando o si ya me he levantado para caminar solo. Mi actitud dice si además de caminar solo puedo en determinados momentos correr a gran velocidad sin tropezar y caer, y si es el caso, tener el valor de levantarme y seguir.
 
Es de gran importancia y humildad, reconocer cuando no somos capaces de controlar o manejar una situación; ó solicitar un poco más de preparación o estudio. Nuestra responsabilidad y diligencia, primeramente con nosotros mismos, garantiza, en gran manera, resultados satisfactorios en todo lo que emprendamos en la vida.  Pedir ayuda, pedir consejos, dejarse ayudar, son muestras de crecimiento unívoco. De lo contrario nos alejaríamos indolentemente del éxito.
 
Lic.Pedro Reyes
 
 
 
 


miércoles, 28 de enero de 2015

¿Diligente ó Negligente?


 "Pobre es el que trabaja con mano negligente, mas la mano de los diligentes enriquece". Proverbios 10:4
 
Definitivamente el éxito y la prosperidad no vienen por casualidad. Alguien dijo "no he visto perezoso rico". Todos tenemos sueños y proyectos que deseamos tocar y disfrutar. Todos anhelamos hacer realidad nuestros sueños. Pero, para ello es necesario accionar, moverse rápidamente hacia esa dirección. Moverse con excelencia hacia esa meta u objetivo.  No podemos quedarnos en el deseo y las intenciones, ya que solo nos estancaremos y congelaremos en el tiempo.
 
El alma del perezoso desea, pero nada consigue, mas el alma de los diligentes queda satisfecha. Esto algo que se cumple con toda seguridad. Donde hay pobreza, seguro hubo o hay  alguien negligente, lento e indolente merodeando ese lugar. 
 
El diligente y el negligente son fácilmente visibles. Estas actitudes se manifiestan perfectamente en la vida de las personas. Un matrimonio prospero,  un trabajo efectivo, una familia unida y propietaria de riquezas, una empresa en constante crecimiento ó un emprendedor; hablan de que la diligencia fue un factor importante. Hubo preparación y excelente motivación para resolver conflictos, hallar soluciones y avanzar en medio de buenas y/o malas circunstancias. El solo deseo no ayuda a nada. El diligente piensa en abundancia y trabaja con excelencia en el tiempo oportuno.
 
El negligente practica el desorden, la irresponsabilidad y la impuntualidad. No les interesa perder y no valoran lo poco que pueden conseguir, aun a riesgo de quedar sin nada. El negligente utiliza las excusas para justificar su parálisis profesional y personal. Es esclavo de la pereza y siervo del conformismo. Se levanta tarde, llega tarde, se va temprano, el lunes es su peor día, el viernes su fiesta. La desidia le persigue y rodea. En fin la pobreza es su casa.

Pedro Reyes 
Comunidad Cristiana Visión Mundial 
  


martes, 27 de enero de 2015

Que tu motivación no te empalague

Proverbio 25:27 “Comer mucha miel no es bueno, Ni el buscar la propia gloria es gloria”.

Proverbio 27:1-2 “No te jactes del día de mañana, porque no sabes qué traerá el día. Que te alabe el extraño, y no tu boca; el forastero, y no tus labios”.

Que maravilloso es testificar de las bendiciones y beneficios que Dios a traído a nuestras vidas, que alegría es contar nuestra experiencia agradable de cumplir  el mandamiento de predicar a Jesús, hacer discípulos y servir al Señor; con la única intención de motivar al creyente opacado e invisible, y despertar el interés de aquellos que aún se mantienen incrédulos.  Es importante la motivación con la que servimos y seguimos a Jesucristo. Un soneto anónimo dice:

“No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.


Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.


Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.


No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.”


Nuestra humildad debe ser una señal inmensa de nuestro carácter. Nadie es más que nadie. Debemos buscar ayudar y ser generosos con la gente que nos rodea, de la misma forma que dominamos nuestro corazón para cuidar sus intenciones cuando buscamos de Dios. No sean, las bendiciones de Dios, estorbo para adorarle; ni el miedo a ser castigado, fusil para alejarle. 

Reflexión:  Ama a Dios con todo tu ser; en las buenas y en las no tan buenas.

Lic. Pedro Reyes

viernes, 23 de enero de 2015

Hambre de Oír


 
Salmo 42:1 “Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía”.

Amos 8:11 “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová”.

¡Cuántas personas, hoy, agradecen la salvación de Jesús! Miles de creyentes derraman sus lágrimas en adoración a aquel que les sacó de las tinieblas a su luz admirable. Cuantas personas conocieron de Jesús en la plena tormenta de sus vidas y agradecen de corazón a Jesús el sentir verdadera paz en sus vidas sanas, restauradas, renovadas y liberadas. Ese sentimiento de protección, de seguridad y de experimentar la bendición todos los días de sus vidas, ha generado en ellos un creciente anhelo y una extravagante pasión y no religión, por renovar y mantener, constantemente,  una estrecha relación con Dios.

Hablo de personas, cuyo estilo de vida ha dado un giro de 180 grados desde el mismo instante que aceptaron vivir con Jesucristo en sus corazones. Me refiero a matrimonios a punto de divorcios y ahora se aman apasionadamente y tienen una familia exitosa;  me refiero a empresarios que depusieron sus magnas ideas que los llevaba a la quiebra y a la ruina, para practicar la instrucción de Jesús ,y ahora protagonizan la mayor prosperidad financiera de sus vidas; gente que se abrazó a la maldad y hoy experimentan la misericordia de Dios; personas que estuvieron al borde de la muerte y hoy respiran y caminan con alegría por las plazas de la ciudad. Todos ellos experimentan hoy la recompensa de la fe; los beneficios de creer en aquel que es fiel para cumplir las promesas y que guarda su pacto y su misericordia hasta mil generaciones con aquellos que le aman y guardan sus mandamientos.

También quiero referirme a aquellos, de los que Jesús dijo: “bienaventurados los que no vieron y creyeron” (Juan 20:29); aquellos que no les fue necesario experimentar la amarga y desesperante tribulación para dejarse tocar por Dios; aquellos que atendieron y obedecieron el llamado de Dios en sus vidas.

Estas personas que, sin ser presa de la religiosidad, decidieron practicar a Jesús y, mejor aún, entienden que la única manera de dar de gracia lo que recibieron de gracia, es estar cerca del Señor todos los días de sus vidas. Su constante relación e intimidad con el Señor, es producto de un anhelo ardiente o un deseo divino de beber las aguas del Rey de Reyes; de un hambre asombroso de oír la palabra de Dios. Ellos se mantienen unidos al la vid y por consiguiente dan frutos tanto en su vida individual como en sus vida espiritual.

Hoy, cuando el mundo te niega el alimento natural y los mismos están al punto de escasear; Dios te dice: …enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. Una profecía de Jesús es “Vivo yo, dice el Señor, que ante mí toda rodilla se doblará, y toda lengua confesará a Dios” (Romanos 14:11). Por ello es necesario, más que el alimento natural y biológico, el alimento espiritual. Este, último fortalece nuestro espíritu lo cual es más importante que alimentar la carne.

El Señor está interesado en nuestra sanidad del alma y en nuestra salud física:

Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.”(3 Juan 1:2)   

Oro, para que en todos los que leen estas páginas nazca un inspirador deseo por leer y oír la palabra de Dios, para que ansíen ser una vasija útil al Señor, para qué sean llenos de su espíritu y despierte en ustedes la pasión, por vaciarse en las vidas de aquellos que, teniendo la luz de Jesús tan cerca, prefieren vivir en la oscuridad; que pueda su boca clamar y orar por cada alma perdida, y cumplir con denuedo, seguridad y convicción el mandato de Jesús para formar discípulos comprometidos con el Reino; Que vivan para Cristo y que como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspire por Dios, vuestra alma”. Amén!

miércoles, 21 de enero de 2015

Las Actitudes que Prometen

"No te entregues al sueño, o te quedarás pobre; mantente despierto y tendrás pan de sobra." Proverbios 20:13

 Todos queremos vivir plenamente sanos y libres en lo espiritual, física y financiero, pero, no todos tienen sueños o proyectos que lograr, y si los tienen sus pensamientos y actitudes no apuntan hacia esos sueños. Esa es la reflexión que te dejo hoy: no te quedes en el sueño, soñar no cuesta nada, hacerlo realidad implica moverse hacia él, si no es así, esos sueños serán tus utópicos compañeros en la pobreza.
 
Obviamente nuestra actitud hacia la vida debe mejorar si deseamos cristalizar nuestros sueños. La prosperidad exige un esfuerzo y una valentía que tal vez desconozcas; Dios puso en cada uno de nosotros una medida de Fe. Esa certeza y convicción de ver y esperar lo que soñamos. Trabajamos para vivir cada día mejor, nuestros esfuerzos deben ir proporcionalmente moviendo nuestra calidad de vida y bienestar. La pereza no es de sabios. La pereza nos deja en el sueño, la pereza nos abandona en las buenas intenciones, pero las buenas intenciones solo nos llevan y nos acomodan con la pobreza, haciéndonos sentir conformes con lo que tenemos.
 
La palabra de Dios nos invita a pedirle, creyendo que lo que pedimos El nos lo dará. Sin embargo, debemos ser justos. Debemos desarrollar un carácter agradable a Dios. Dios no te va a dar algo que no sepas manejar hasta que no tengas la suficiente madurez para hacerlo. Ciertamente, Dios nos confronta y nos prueba en situaciones para que despertemos nuestros talentos y virtudes y nos apoyemos en sus fuerzas y sabiduría, para El  glorificarse. Dios no trabaja con lo externo, sino que le importa lo interno, lo espiritual; porque es precisamente allí donde se crean los estorbos que no permiten recibir lo que pedimos. Un estorbo podría ser la falta de perdón, el orgullo, la ira, la soberbia, la desobediencia, falta de humildad o altivez, no controlar la lengua, etc. Cuando trabajamos en eliminar este tipo de hábitos que restan fuerza a nuestro caminar hacia nuestros objetivos, comenzaremos a ver los resultados y los frutos: el pan tendrás de sobra, la provisión será abundante, muchas puertas se abrirán.
 
Las crisis son escenarios donde se mueven las oportunidades, y hay que estar despiertos para verlas y aprovecharlas. El problema no es el problema. El problema no es la crisis, el gobierno o la gente, no!. El problema es, la actitud con la que enfrento el problema. El refrán dice: "Camarón que se duerme se lo lleva la corriente", este refrán es muy cierto...pero para los camarones. Tú y yo, no somos camarones. Tu y yo  fuimos creados para vivir con bienestar, con plenitud de vida. No para dormir cuando es necesario estar despiertos. Somos portadores de dones y talentos maravillosos, puestos por Dios para que tengamos vida y vida en abundancia.
 
Reflexión: Cuando tu corazón está en paz, cuando duermas bien. Estas listo para levantarte con fuerza y valentía a recoger frutos de bendición y pan abundante para bendecir a los demás.
 
Lic. Pedro Reyes
Comunidad Cristiana Visión Mundial

martes, 20 de enero de 2015

¿ESTAS DISPUESTO A CONFIAR EN DIOS?

 
¡Confío en ti, mi Dios! No permitas que me avergüencen, ni dejes que mis enemigos se regodeen en mi derrota. (Salmos 25:2)
 
Nadie que confíe en Dios será jamás avergonzado, estar dispuesto a confiar en Dios todos sus sueños proyectos y todo lo que haga, es un acto de honra a Dios; y cuando honramos a Dios todas las cosas que sucedan nos beneficiarán.
 
Estar dispuesto es: estar listo, estar preparado para hacer o ser utilizado, ser capaz de, estar organizado, acondicionado, prevenido, presto a algo o para algo.
 
La expectativa invade nuestro ser cuando planteamos nuestros sueños y planes a Dios. Siempre esperamos lo mejor, ver la verdad de nuestros proyectos. Queremos, sin duda, tocar nuestros sueños. Vivir, lo que en algún momento fue un pensamiento plasmado en un papel.
 
Nos sorprende ver, que muchas personas que no buscan de Dios logran tener cosas y logran cosas que, se supone, son sus sueños. Dios no desampara a nadie, sobre todo cuando demostramos de alguna manera nuestra dependencia de El, aun, cuando no le seamos verdaderamente agradecidos e intentemos robarle la gloria a Dios.
 
Lo más importante es que no dejemos de soñar, de que no perdamos esa capacidad de lograr con la ayuda de Dios, las metas que nos hemos trazado. Por ello es importante nuestra actitud en la vida, y esto tiene que ver primordialmente con nuestra disposición de creer en un Dios todopoderoso que mandó a que seamos esforzados y valientes, y  que también prometió estar con nosotros.  
 
Cuando emprendamos algo en manos de Dios, demostremos que confiamos en El mediante:
  1. La Fe: Sin ella es imposible agradar a Dios. Ella es el combustible que mueve el Reino de Dios. Las cosas que hemos proyectado y soñado, debemos pedirlas a dios con Fe, creyendo que ya las hemos recibido o que nos serán concedidas por Dios.(Marcos 11:24)
  2. La Oración: Aunque Dios conoce nuestros corazones y sabe de nuestras necesidades, necesita que le comuniquemos con nuestros labios nuestros sueños y proyectos. Debemos informarle nuestra visión, expresarle y manifestarle nuestra confianza plena en El. Manifestarle, con Fe, que El es la fuente única de provisión y ayuda que tenemos. (Mateo 21:22)
  3. Dirección de Dios:  Durante el proceso o camino para alcanzar nuestras metas y propósitos, debemos enfrentar momentos en los que será imprescindible tomar decisiones con determinación. Esta determinación debe estar alineada a la voluntad de Dios. Habrá cosas que Dios querrá que dejemos, y tal vez nos duela dejar (hábitos, relaciones, lugares, etc), pero que son inaplazables y necesarias hacer para poder tocar tus sueños.(Salmo 143:10)
  4.   Avanzar sin temor: Si Dios está en tus sueños y proyectos, confía que durante la vida es necesario avanzar. No puedes estancarte en ningún momento. Sentir miedo es normal, y no es malo. Malo es estancarte e inamovilizarte por miedo. El miedo es precisamente la motivación mas oportuna para demostrar que estamos preparados para hacer algo, para aflorar nuestra capacidad de hacer o lograr algo. El miedo es la oportunidad de demostrar que confiamos en Dios. Cuando Dios comienza una obra la termina. (Filipenses 1:6)
  5. Esperar con Paciencia:  Nuestros sueños y proyectos, son semillas que necesitan pasar por un proceso de transformación. Somos jardineros de nuestros sueños. Debemos velar y hacer seguimiento sobre nuestros sueños hasta que germinen, crezcan y den fruto. Esto requiere tiempo. Todo lo sembramos con una esperanza. Algo esperamos de lo que sembramos. Ahora, si tenemos esperanza debemos tenerla con paciencia. No nos desesperemos. No bajemos nuestros brazos, ni dejemos de orar. Recuerda: si estamos dispuestos, preparados, activos confiando en Dios, veremos como, repentinamente, al tiempo de Dios tocaremos, viviremos y nos gozaremos de la promesa.  
    
Reflexión: Cuando sueñes y proyectes, hazlo en grande. No limites a Dios. Recuerda que para Dios todo es posible. Confía!
 
Lic. Pedro Reyes
Comunidad Cristiana Visión Mundial

lunes, 19 de enero de 2015

Higiénicas Desiciones

 
Se propuso Daniel en su corazón no contaminarse con los manjares del rey ni con el vino que él bebía, y pidió al jefe de los oficiales que le permitiera no contaminarse.(Daniel 1:8)
 
Cada día, cada momento, en la ocasión menos esperada se nos presentará la oportunidad de tomar una decisión . Lo importante es que, para esos momentos, estemos preparados y convencidos de que hemos aprendido y practicamos principios de Dios que siempre funcionan, y que nada nos moverá de nuestra manera de vivir, a menos que sume a mi edificación como persona, en lo social, profesional y espiritual.
 
A pesar de que no practicamos, ni avalamos ciertas conductas y tratamos de ir por la vida manteniendo un comportamiento intachable y de buen prestigio, estamos rodeados, inevitablemente,  de hábitos y estilos de vida que no concuerdan con nuestra manera de vivir.  En muchos casos debemos ser tolerantes, y en el mejor de los casos, si es permisible,  intentar corregir hábitos o comportamientos de personas cercanas a nosotros, como familiares, vecinos, amigos y hasta compañeros de trabajo.
 
Sin embargo, habrá quien nos sorprenda con un vago estilo de vida y pretenda influenciarnos con sus palabras, gestos, creencias, pensamientos y decisiones. Momentos en los que percibimos cierta coacción, obligación o imposición de parte de personas que conocemos o no; y pretenden que les sigamos en sus cuestionables formas de actuar. 
 
Es allí cuando debemos pararnos firmes y hacer como Daniel. Disponer en nuestro corazón  no contaminarnos con los actos, sin virtud, de ciertas personas que insisten en arrastrarnos a sus corrientes de pensamiento erradas. Lo que haya en nuestro corazón, de eso habla la boca. Así que, es fácil contractar cuando algo no está bien o no sea bueno. Si algo no suma a mi vida y no contribuye a mi edificación personal, profesional, social y espiritual; determino no consumirlo;  no contaminarme,  así venga de alguien muy importante, o así suene muy bonito o bueno.
 
Hay inversiones, negocios, proposiciones y asociaciones que parecen beneficiosas, pero que al final resultan engañosas, fraudulentas y perjudiciales. La voluntad de Dios es buena, perfecta y agradable (romanos 12:2). 
 
Para Reflexión: Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón. Porque de él mana la vida.  
 
Pedro Reyes  
Comunidad Cristiana Visión Mundial