¿Acaso rebuzna el burro cuando tiene
hierba o brama el toro cuando tiene pasto? ¿Se puede comer lo insípido
sin sal? ¿Qué sabor tiene la clara de huevo? Mi gusto se niega a probar
eso, es como dieta de enfermo para mí.
Job 6:5-7
Job 6:5-7
Dios es bueno. Con él de nuestro lado, todo es
posible y separados de Dios nada podemos hacer.
Sin Fe es imposible agradar a Dios. Lo que es imposible para el hombre es posible para Dios.
Sin Fe es imposible agradar a Dios. Lo que es imposible para el hombre es posible para Dios.
En el verso anterior, leemos como Job reconoce que necesita de Dios. El se
pregunta, ¿qué sentido tiene la vida sin Dios? Job sabe que quien pone sabor y
razón a la vida es Dios. Que Dios es el portador del alimento que necesitamos
para vivir en plenitud la vida, aun, en medio de la dificultad.
Sabiendo esto, nosotros debemos negarnos
rotundamente, a vivir sin Dios. Usted y yo debemos negarnos a vivir con enfermedades, escasés,
tristeza, dolor, soledad, rencor, pobreza, ruina, quejas, angustia, inmoralidad
sexual, etc; porque eso no es de Dios. Parémosnos firmes y digamos como Job: "Mi
gusto se niega a probar eso, es como dieta de enfermo para mí."
Hermanos, no podemos declarar que somos hijos de Dios y al mismo tiempo vivir como huérfanos o extranjeros sin tierra, ni lugar. Si soy hijo del dueño del oro y de la plata, si soy hijo de un Rey, no puedo permitirme vivir como pordiocero, porque eso no es mi naturaleza divina. En el reino de Dios no existen las barbaridades que nos permitimos, a menos que nos separemos del Reino.
Hermanos, no podemos declarar que somos hijos de Dios y al mismo tiempo vivir como huérfanos o extranjeros sin tierra, ni lugar. Si soy hijo del dueño del oro y de la plata, si soy hijo de un Rey, no puedo permitirme vivir como pordiocero, porque eso no es mi naturaleza divina. En el reino de Dios no existen las barbaridades que nos permitimos, a menos que nos separemos del Reino.
Moisés, lo expresó también cuando dijo que si Jehová no los acompañaba, él no
haría nada.
Por eso, Job busca razones que expliquen la
dificilísima situación que está pasando, y afirma que la única razón es que
Dios se haya apartado de él, y si lo hizo, debió haber sido por una gravísima razón que desconocía. En todo caso, él se habría apartado de Dios. Por eso se gasta buscando cuál fue su pecado, y comienza
a hablar cosas que su corazón no entendía, hasta el límite de decir a Dios que
le quite la vida, pues sin El, sin nuestro Señor no está presente en nuestra vida y camino, no vale el esfuerzo vivir.
Dios está en nuestras necesidades y batallas, supliendo y fortaleciéndonos; disfrutamos esa plenitud con sus altas y bajas y estamos bien. No quiere decir que dejemos de orar, al contrario la oración debe ser nuestro "buenos días", pero estamos claros que Jesús dijo que en el mundo tendremos aflicciones, pero que confiemos porque él está con nosotros y venció al mundo. Pablo dijo, que nada nos debe separar de Dios, pero esto se consuma conforme a la palabra que estamos oyendo.
La palabra de Dios atesorada en nuestro corazón, ese alimento poderoso, nos
mantendrá conectados con aquel cuyos planes para nosotros son de bien y no de
mal, y quiere no sólo darnos un porvenir, sino que anhela, que siempre dependamos
de él haciendo su buena, agradable y perfecta voluntad.
Preguntémonos, pues, como dijo Job en sus tiempos difíciles, ¿No es capaz mi paladar de distinguir las cosas malas? Job 6: 30
Preguntémonos, pues, como dijo Job en sus tiempos difíciles, ¿No es capaz mi paladar de distinguir las cosas malas? Job 6: 30
La respuesta la tendrás en el preciso momento de oír lo que te dice el mundo u oír lo que te dice Dios. ¿a quien de los dos estás oyendo? Recuerda que la Fe viene por oír la palabra de Dios, la verdad y la Vida. El sabor de la verdad es incomparable con el sabor de la mentira.
La verdad nos hace libres, la mentira nos encarcela. La paz del mundo es de sabor temporal pero la paz que Dios nos da es exquisita y eterna, sobrepasa todo conocimiento. El pecado nos separa de Dios y de su gloria, Jesús nos reconcilia con Papá. Dios permite pruebas como ocurrió con Job, no para muerte, sino con el propósito poderoso de agradarse de nuestra Fe y así darnos aprobación divina y recompensas de mayor nivel. Por esto debemos dar gracias en todo momento.
Dios jamás se aparta de los que le aman, más bien, es un escudo de protección que nos rodea siempre.
Nosotros, sí tenemos la tendencia a separamos de El. Volvamos a Dios con arrepentimiento genuino. Sin Dios nada, con él todo. Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo; si el Señor no protege la ciudad, protegerlas con guardias, no sirve para nada. Si el Señor no participa de tu vida, es inútil que te esfuerces tanto, desde la mañana temprano hasta tarde en la noche y te preocupes por conseguir alimento; porque Dios da descanso a los que ama.(Salmo 127:1-2).
Mucho puedes solucionar si ante alguna dificultad, respondes a esta sencilla pregunta: ¿Dónde está Dios?. Tal vez esté cerca, quizá lejos, tal vez dentro ó quizá fuera. Lo puedas ver ó no; lo puedas oir ó no; recuerda que es el pecado lo que nos separa de Dios y darnos cuenta a tiempo, por medio de esta respuesta, determina la necesaria e inmediata reconciliación, con el amor inagotable de Dios, que todo ser humano necesita. Hay vacíos en nuestro corazón que solo pueden ser llenos por la presencia de Dios. Cuando reconoces y confiesas con humildad la necesidad y dependencia de Dios como el ciervo sediento en busca de un río, que lo busca con gran anhelo encontraremos no solo la paz de Jesucristo sino vida eterna.
El afamado canta autor Juan Luis Guerra dijo "Yo tenía en mi vida muchos triunfos, fama y fortuna pero no tenía paz, vivía tomando pastillas para controlar la ansiedad y dos personas me predicaron y dijeron que la paz que buscaba, la podía encontrar ahí, en el Señor. Abrí mi corazón y no sólo encontré paz sino vida eterna".
¿Dónde está Dios?, si lo haz aceptado en tu corazón como tu Señor y Salvador, déjame decirte que, Dios vive en ti. Si aún no tienes respuesta, quiero citar la palabra de apocalipsis 3:20, que dice:
"He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo."
¿Dónde está Dios? Espero que dentro de poco puedas responder: "está cenando conmigo y yo con El".