miércoles, 5 de octubre de 2016

¿QUE LEES QUE NO TE ALIMENTA?

"A medida que aprendo tus justas ordenanzas, te daré las gracias viviendo como debo hacerlo." Salmos 119:7

Este blog, debería llamarse: ¿Qué lees que no te Alimenta?, Pues ese es el espíritu o intención original que lo inspiró (promover e inspirar la lectura Bíblica). Las personas cometemos muchos errores por falta de conocimiento, por falta de sabiduría. Y sabemos que la sabiduría proviene de Dios.
Que bueno por los que tenemos el hábito de leer, pero: ¿qué estamos leyendo?, Lo que leemos ¿modifica, mejora, edifica ó afirma mi manera de pensar y actuar? ¿te nutre lo que lees?

Si no tienes el hábito de leer, te invito a comenzar a hacerlo, es un ejercicio mental que debes iniciar poco a poco. No intentes ingerir todo en un mismo tiempo porque terminarás aborreciendo la lectura.
La palabra de Dios es como dulce al paladar, pero hasta la miel se aborrece, sino se sabe ministrar (leche materna no es comida sólida).

La Biblia no puede faltar en tu menú, es el plato principal. Debes comerla poco a poco, saboreando y masticando cada frase o palabra.
La Biblia es el fundamento de muchos otros platos para crecimiento personal, profesional, empresarial, financiero y espiritual. Hasta la política encuentra, en la Biblia, un lugar donde nutrirse y fortalecerse. No todos los libros se alinean a la palabra de Dios, de allí que tu paladar debe estar refinado como para notar la diferencia de su sazón.

Sabrás que estás comiendo el alimento correcto cuando,  como el Salmista, puedas decir:

"A medida que aprendo tus justas ordenanzas, te daré las gracias viviendo como debo hacerlo." Salmos 119:7

ACERCARSE A DIOS ES GRATIS

"»¿Alguien tiene sed? Venga y beba, ¡aunque no tenga dinero! Vengan, tomen vino o leche, ¡es todo gratis! ¿Por qué gastar su dinero en alimentos que no les dan fuerza? ¿Por qué pagar por comida que no les hace ningún bien?"
Isaías 55:1‭-‬13 NTV

Cada día de vida, cada despertar debe motivarnos a agradecer a Dios. Cada día antes de ir a la rutina del día, busquemos hacer contacto con nuestro creador, orando. Todos tenemos sed o necesidad de Dios, su palabra es gratis, nos da fuerzas y nos hace bien.  Dios dispone de su amorosa palabra para alimentarnos, cada domingo, todos los días.
Comer u oír su palabra trae fruto y trae cambio a nuestras vidas.  Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo; llámenlo ahora, mientras está cerca. No tengan miedo de acercarse a El, pues él es un Padre misericordioso, él no te dará una serpiente si tú le pides pan. Los pensamientos de Dios para ti, son mejores a los que planificaste ayer para ti. Acércate a El con confianza, verás que hasta en donde hay tristeza habrá alegria, y en donde guerra y angustia, paz.
Cualquier médico le cobra por una consulta, pero acercarse a Dios es gratis. 

"»¿Alguien tiene sed? Venga y beba, ¡aunque no tenga dinero! Vengan, tomen vino o leche, ¡es todo gratis! ¿Por qué gastar su dinero en alimentos que no les dan fuerza? ¿Por qué pagar por comida que no les hace ningún bien?"
Isaías 55:1‭-‬13 NTV

lunes, 3 de octubre de 2016

NO TE COMAS LA SEMILLA

"El que le suple semilla al que siembra también le suplirá pan para que coma, aumentará los cultivos y hará que ustedes produzcan una abundante cosecha de justicia". 2 Corintios 9:10

Interesante planteamiento hizo un hermano relacionado a esta escritura. Intentaré compartir la idea cuyo norte es garantía de retornos financieros seguros y resultados favorables ante cualquier proyecto de inversión y misión Cristiana. 


Cuando niño recuerdo que en casa funcionaba una bodega. Papá comercializaba toda clase de víveres, a decir verdad vendía de todo. Mamá, recuerdo que ayudó mucho a papá en este asunto de comprar y vender. Mamá hacía unas tortas muy exquisitas, llamadas "cocadas" las cuales ponía a la venta y se vendían mucho. Sin embargo hubo momentos en los que. previas palabras de manipulación de nuestra parte (mis hermanos y yo) a mamá, lográbamos comernos varios pedazos de la rica torta, resultando que en muchas ocasiones mamá terminaba recuperando menos de lo que le costaba hacerla, es decir la torta le arrojaba pérdidas.

El tema es que la porción bíblica arriba, nos habla de un Dios proveedor. ¿Qué provee?, pues : semilla y pan.
Puedo entender, que la semilla viene siendo la inversión, la idea, el proyecto, la torta de "cocada". Mientras que el pan es el producto o resultado de la ganancia o diferencia entre la venta menos los costos, o sea los intereses, el retorno de la inversión, el resultado positivo de una operación ó actividad que utilizamos parcialmente para nuestro beneficio personal, familiar o empresarial. Pero, además de semilla y pan, Dios nos provee la expansión y multiplicación conforme a lo justo como hayamos administrado el fruto de la semilla. 

En estos tiempos existe una ola de pensamientos muy novedosos respecto a romper paradigmas relacionados con la mentalidad de empleado, en contra del profesional económicamente  dependiente.Los jóvenes se están educando con mentalidad emprendedora, con mentalidad de empresarios, y es un paradigma muy interesante sobre todo cuando está orientado a la innovación, creación y fabricación de bienes y servicios. 

Emprender implica un cambio enmarcado por la formación y educación del carácter.   Ya no basta identificar mis talentos y fortalezas, sino también identificar mis debilidades con el fin de eliminarlas ó utilizarlas en función de sumar valor a los proyectos. de ninguna manera podemos permitir que la debilidad consuma o gaste nuestras fortalezas. No puedo permitir que mi mal hábito de dormir tanto consuma el tiempo cuando puedo ser más productivo. No puede ser que el miedo me impida mostrar, activar y sacar provecho a mis talentos.  

Una debilidad en la actitud, puede llevarnos a comernos la semilla. Peor aún, a olvidarnos incluso, de nuestro socio principal, nuestro proveedor. Y eso es fatal para cualquier organización, empresa o familia. 
Toda semilla esta destinada a dar fruto. Esa es su naturaleza. Es un propósito definido. Pero, de la semilla a la cosecha hay un proceso que implica tiempo y es precisamente allí donde el carácter y la actitud del sembrador se pone a prueba. Muchos negocios o pequeñas  empresas han cerrado al poco tiempo de haber sido inauguradas, y la causa en muchos casos es la impaciencia y desespero de los fundadores que desean ver los frutos inmediatamente y en otros casos, es porque lo poco que comercializan no lo reinvierten sino que lo usan en gastos propios. 

Si Dios te dió una semilla, es importante permitir que Dios la controle, atarse a la Vid verdadera, garantizará buenos resultados. Por lo tanto debemos estar claros y convencidos del lugar que ocupa el dinero en nuestro huerto, familia o empresa. 
EL TIEMPO COMO SEMILLA 
Si hay una semilla valiosa que nos ha dado Dios, esa es el tiempo. En las manos del Señor está nuestro tiempo, él nos lo entregó para que seamos productivos; por lo tanto estar ociosos, no aprovecharlo, postergar las cosas es comerse la semilla. Dios dice que hay un tiempo para nacer y un tiempo para morir. Un tiempo para sembrar y un tiempo para cosechar; quiere decir que no debemos perder las oportunidades y ser prudentes con su uso. 
Otra forma de consumir la semilla del tiempo es no vivir el presente por andar paseando en el pasado, por ello nuestro padre dice: "No añores «viejos tiempos»; no es nada sabio." Hay semillas que no pueden ser sembradas hoy, porque venció su tiempo de ser sembradas. Hay semillas que aún están en manos del Señor, no nos las ha entregado porque no están listas sembrarlas antes de tiempo no garantizará resultados positivos. 
Por si no lo sabía, el tiempo de consume y  se pierde por avaricia, decidia y necedad. 

LA SEMILLA ES LA PALABRA DE DIOS 
Dios nos entrega su semilla que es su palabra, no para acumularla y dejarla al olvido, no es  para tenerla en poco, sino para sembrarlas en lugares o personas que necesitan de sus frutos. "Y los que procuran la paz sembrarán semillas de paz y recogerán una cosecha de justicia."

Pedro Reyes 








  


lunes, 4 de julio de 2016

HAY PANES QUE NO ALIMENTAN

El propósito de esta lectura, es alertar al que lee, sobre las enseñanzas erradas en torno a Cristo, y pueda discernir, como resultado de su comunión con el Padre, la verdad y el pan verdadero que debe portar y compartir con los perdidos.

Metafóricamente, cada domingo, decimos: <vamos a sentarnos a la mesa del Señor y comer del pan de gracia>, para referirnos a su enseñanza o palabra, como efectivamente, lo es. Pues nutre y alimenta nuestro espíritu. En el templo de Dios siempre debe haber pan para ofrecer y compartir.

Pregunto: ¿El pan que compartes, es el mismo que recibes cada domingo? ¿cuidas, tú, de que no esté adulterado?

Hay palabras que ayudan, otras que son carga y estorbo en la vida de quienes nos rodean. Hay palabras que suman o multiplican, otras restan y dividen, pero la palabra de Dios es para crecimiento y perfección.

Cuando compartimos el alimento, Dios aplaude nuestra generosidad. Compartir a Cristo es dar vida.  Jesús dijo:  "Yo soy el pan vivo que descendió del cielo. Todo el que coma de este pan vivirá para siempre; y este pan, que ofreceré para que el mundo viva, es mi carne»."Juan 6:51 NTV
El pan de vida, sufrió en carne viva, los latigazos que el mundo nos guardaba para condenarnos. Su sangre se derramó por ti y por mi, Jesús tuvo que sufrir muerte de cruz, para hacernos benditos.

Si no somos capaces de mantener la esencia de este pan de Gloria, así como sus  bondades y cualidades, cuando la predicamos, seguro que no estaremos alimentando, ni transformando vidas.
Cuando hay nueva vida, debo manifestar con frutos la bendición de esa nueva vida, conforme a Cristo Jesús. Si continúo viviendo como el viejo hombre, sería un ejemplo vitrinal del tipo de pan que la gente nunca desearía comer. ¿Qué inspiró? ¿en qué influyo?

Cada domingo debemos celebrar la bendición de comer, sentados a la mesa del Rey y durante la congregación, la nueva enseñanza recibida para crecimiento y edificación espiritual. Pablo, escribió a  los Corintios: "Por lo tanto, celebremos el festival, no con el viejo pan de perversidad y maldad, sino con el nuevo pan de sinceridad y verdad." 1 Corintios 5:8
No sigamos viviendo de la misma manera una vez que hallamos estado con el Padre. Debe ser difícil aceptar seguir siendo el mismo después de haber comido el pan de vida.

Todo el que se siente a la mesa del Rey, debe ser un portador de esperanza, portador del alimento espiritual más poderoso para el ser humano: Jesucristo. El pan de salvación, pan gratuito que da vida.

Lo importante de congregarte, de comer del pan de vida cada día, cada domingo, etc; es que tu paladar espiritual reconocerá cuando alguien desee  ministrarte un pan mohoso, o pan de engaño, o un pan que no alimenta.  Por eso el Señor nos alerta: <no desees todos los manjares, porque tal vez tenga la intención de engañarte.> Prov. 23:3 .
El pan de vida nos hace muy sensibles a la voz del Espíritu Santo.

Hermano evita la inconsistencia, evita ser como las olas del mar. Si Dios te colocó en un redil de ovejas, conoce quien es tu Pastor para que puedas atender su voz cuando te llame. Ciertamente la iglesia es una sola, y la palabra es la misma, ciertamente el pan que repartió el Señor a los 5000 era el mismo, pero Jesús necesitó organizar a la gente antes de manifestarse.  El pan que alimenta viene de Dios, lo comparte Jesús y estamos llamados a comer de ese pan y servirlo según sus principios.
Cuidate del pan de maldad y engaño, no lo portes, no lo sirvas, no lo compartas. Es pan de enanismo y muerte espiritual.
Es pan que contamina, y nada tiene que ver con la sazón del pan de Vida.



domingo, 3 de julio de 2016

¿Qué Estás Buscando?

Deseo ayudar al lector, a llegar al encuentro de aquello que soñó y emprendió, conforme a su visión.

¿Cómo puedo buscar sin una visión? Y si tengo Visión, ¿Cuando he de buscar y qué he de buscar?
Estoy seguro de que así como Dios tiene planes de bien para nosotros, también nuestros planes persiguen bienestar.

Ahora, el hecho de tener una visión o plan no implica que el proceso de alcanzarlo sea fácil. Siempre habrá que superar cosas. Para ello es necesaria una buena actitud, y lo primordial para una buena actitud es la Fe.
¿Por qué digo esto? Porque salimos a encontrar un propósito o sueño y en el camino buscamos otra cosa distinta a lo que deseamos encontrar. Nos desenfocamos y el miedo malo hace estragos.  El sacerdote Ricardo Bulmez, en su libro "El Arte de Combinar el Si con el No" que recomiendo, habla de "El Cazador de Venado" dos amigos que acuerdan ir a cazar venados, pero uno de ellos iba más pendiente de las culebras que de los venados, tanto que el otro estresado ya de el terror del uno. Preguntó molesto: ¿tú viniste a cazar venados o a buscar culebras? .

Hay muchas cosas que buscar, la vida te propone cosas buenas, perfectas y agradables (las del plan de Dios para nosotros) y cosas malas ó estériles.
Jesucristo dijo"...todo el que busca, encuentra..."(S.Mt.7:8). La gran pregunta es: ¿qué estas buscando?.  Si saliste a alcanzar un Sueño, ¿lo que buscas concuerda con ese sueño?
No puedo salir a buscar felicidad, observando las tristezas del camino. ¿Cómo puedo visualizarme próspero y exitoso , observando y exaltando mis debilidades por encima de mis fortalezas?
¿podría ayudar a alguien, a mi hijo, a mi familia, si me pongo a ver sus defectos?
Jesús nos dice que no nos enfoquemos en nuestras necesidades, sino que busquemos primero el Reino de Dios y su justicia, para satisfacer nuestros anhelos.

Ciertamente podemos distraernos, es una tentación, pero cuando Dios es nuestra prioridad le decimos: "Hazme andar por el camino de tus mandatos, porque allí es donde encuentro mi felicidad. (Sal 119:35.). Dios te recuerda que "todo el que me encuentra, halla la vida y recibe el favor del Señor . Pero el que no me encuentra se perjudica a sí mismo." Si saliste a buscar bendiciones búscalas en donde halla luz, jamás donde esté oscuro; a menos que busques iluminar o llevar luz a las tinieblas del prójimo. Tampoco busques fama efímera, lo temporal no vale la pena, tus planes no pueden ser para un momento y nada más, nuestros planes deben motivarnos a encontrar ó provocar hallazgos que trasciendan en tiempo y espíritu.  " Jesús dijo: —Si yo buscara mi propia gloria, esa gloria no tendría ningún valor... (Juan 8:54).

Por otra parte, todo plan tiene una fecha, un tiempo, y el tiempo de activar debe ser claro. No puede ser cualquier tiempo. Un matrimonio fuera de tiempo, un embrazó fuera de tiempo, un regalo inoportuno, la impaciencia en cualquiera de sus presentaciones solo te  deparan lamentables  "dolores de cabeza".  Todo lo que se hace de prisa, acarrea errores.
Salomón escribió " hay un tiempo para buscar y un tiempo para dejar de buscar."
No te extrañes si en épocas de semana santa buscas bambalinas navideñas y no las encuentres.
"Ahora me ves, pero no será por mucho tiempo; me buscarás, pero ya me habré ido."(Job)

Cuando salgas a buscar tus sueños, busca la mano de Dios, déjate guiar por él, no te distraigas.
En la vida encontrarás lo que buscas. Si buscas felicidad la hallarás, pero si buscas tristeza también la hallarás porque en la vida la hay. El que busca encuentra lo que busca, que no necesariamente es lo que visualizaste. No te gastes buscando un "Sueño" cuando tu distracción y lo inoportuno han determinado encontrar cosas muy distintas. Sin Fe y separados de Dios no salgas ni a la esquina. "Llena tu corazón de Jesucristo y lo encontrarás todo."

martes, 28 de junio de 2016

Frente al menú: ¿Qué escoger?



Resultado de imagen para Decidir BibliaEl deseo cumplido es dulzura para el alma, pero apartarse del mal es abominación para los necios. (Prov. 13:19)

El norte de este artículo es orientar al lector a tomar decisiones acertadas, por obediencia a Dios.
Comer de árbol de vida y comer del árbol del conocimiento son dos cosas diferentes. Es como un estudiante, al que el profesor, invitó a estudiar y a leer ciertos puntos de una asignatura, para que apruebe un examen. Sin embargo, el estudiante se encuentra con un compañero que le dice: “Tengo el examen en mi mano, sé lo que va a salir, en un descuido del profesor se lo agarré.  Aquí está”. El estudiante acepta la oferta, entonces son descubiertos con la “chuleta”.  El árbol de vida son los libros recomendados y el del conocimiento la “chuleta” encontrada. Cuando queremos ó anhelamos “saber más” que el maestro, comienzan los problemas. La desobediencia es la manifestación del tipo de “comida” que consumes y precede a la soberbia en muchos casos.  
Lo que aceleró la motivación, en Eva, para comer del árbol del conocimiento fue su curiosa, pero determinada, decisión de saber más que el Creador. Por eso la astuta serpiente utiliza la frase “seréis como los dioses”, para terminarle de vender la mentira más cara del mundo. “Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los arboles del huerto podemos comer,  más del fruto del a árbol que está en medio del huerto, dijo Dios: No comeréis de él ni lo tocareis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día en que comáis de el serán abiertos vuestros a ojos y seréis como dioses, conociendo el bien y el mal.

Retomando la anécdota arriba, sobre los estudiantes, el que robó el examen le habrá dicho al otro: “vas a sacar la nota más alta”; “seguro que pasarás con gran promedio”. Y paff!!! Mordió la manzana!!
Comer del árbol equivocado, trae sus consecuencias. Comer en manera desmedida, desatendiendo las recomendaciones del médico cardiólogo, trae efectos letales al corazón, obviar los consejos de los padres con relación a noviazgos no aprobados o de riesgo y relaciones con fornicación, trae sus consecuencias. Asociarme en una empresa con alguien cuyo testimonio es farsante, y me hago la vista gorda de ello; no me garantiza resultados alentadores.

Usted debe comer del alimento correcto, usted debe realizar las operaciones legales correspondientes para realizar una inversión, usted debe esperar el tiempo oportuno para casarse y conocer muy bien a su futura pareja ó a su futuro socio; en la multitud de consejeros hay sabiduría, por lo tanto, nosotros podemos decidir hacer aquello que verdaderamente nos alimentará.

La vida es relación y comunicación, la vida es decisión. Decidimos todos los días, desde pequeñeces hasta transcendentales asuntos. Ahora, la idea es tomar decisiones alineadas a la voluntad de Dios para nuestra vida. Por eso es importante servir a Dios, es decir,  trabajar en los planes de Dios, nos provee fundamentos agradables para planificar nuestros pasos y seguro lo haremos conforme a sus principios. Los atajos no sirven, sino para llegar más rápido, pero se desvaloriza y subestima el proceso de formación, crecimiento y preparación; de allí es que vemos mucha gente con títulos incapaces de asumir grandes responsabilidades, gentes que nos hacen dudar ó cuestionar su rimbombante profesión; profesionales de la mediocridad, empresarios perecederos sin visión ni proyección en el tiempo.
No dudo de que no siempre Dios va a permitir que el éxito y logro llegue a la primera jugada, él necesita formar un carácter, madurar y disciplinar a sus hijos, mediante pruebas,  para que puedan alcanzar niveles superiores. Quien pretenda saltar las pruebas, se pierde la belleza sutil del paisaje y el tenaz sudor del esfuerzo, que se transforma en lágrimas de alegría cuando se alcanzan los frutos y objetivos, de la esperanza y sueño planificado. Que alegría produce el esfuerzo recompensado y, mejor aún, cuando se alcanzan ó se superan  los esperados resultados.

Los planes no pueden ser un papel en blanco sin instrucciones, siempre habrá que cumplir algo, seguir una regla para alcanzar objetivos específicos, dentro del mismo, orientados a lograr el objetivo general. Si nos desviamos, de los pasos previamente establecidos, corremos el riesgo de perder el rumbo. La visión solo sería un punto en el mapa al cual nunca llegaremos en el momento oportuno que  Dios desea para nosotros.    

Ahora, eso es permisible con nuestros planes y debemos asumir las consecuencias; pero con los planes de Dios, aunque nos resistamos a cumplirlos, se van a cumplir, ya sea por mí ó a través de otro, pero se van a cumplir. Así que no tiene sentido oponerse a Dios. Aún los necios serán usados por Dios, para vida, pero está en el necio salir de su necedad ó morir en ella. El necio dirá en su corazón “no hay Dios”, pero no habrá escapatoria de Dios, El nos envía con un propósito y ese propósito se cumple; por ello no habrá excusa que valga delante de Dios.

Come del árbol de vida, en donde reina la sabiduría, para que no seas como un médico que fuma; pues de nada te serviría tanto conocimiento.

sábado, 18 de junio de 2016

QUE DIOS NO FALTE

Norte del artículo: Recordar al lector la importancia de dar a Dios el primer lugar en todo.

Cuando niño, recuerdo a papá persignarse al mismo tiempo que decía "en el nombre del Padre, del hijo y el Espíritu Santo"  antes de salir de casa y antes de abrir el toldo para la venta de empanadas y tiempo después para la venta de chancletas, cholas y zapatos, en el mercado buhonero de la ciudad. No tengo dudas de que usted también recuerda algo parecido. Esto era todos los días a eso de las 5 de la mañana. Desconozco si papá sabría del salmo 127, pero sea que lo supiera o no, a su manera lo aplicaba. Papá, siempre, regresaba contento y agradecido. Todavía papá hace lo mismo cuando va a limpiar y sembrar en un terreno posterior a la casa donde vive. Antes de la faena invita a Dios primeramente, y ahora más y mejor, pues, hoy sí conoce de la palabra de Dios.

Eso lo enseña Dios durante todo el itinerario bíblico, por medio de cada profeta y mediante Jesús y sus apóstoles. Dios conoce que humanamente, tenemos la tendencia a satisfacer los deseos de la carne, por eso Jesús siempre nos enseñó e insistió a ocuparnos más por alimentar al espíritu.

Nuestras ambiciones humanas muchas veces nos distraen de planificar. Cuando no existe visión, difícilmente habrá planes y sin planes no hay oración, ni acción que funcione. Vamos a ningún lugar. 

Cuando Jehová, dice “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, pensamientos de paz y no de mal, para daros un a porvenir y una esperanza”; está afirmando que un plan bien pensado conlleva a lograr los objetivos planteados y a la esperanza de alcanzar, aún, mejores resultados. Sin embargo, repito, las ambiciones nos distraen, y no está mal tener ambición, el problema es cuando nuestra tendencia es hacia la avaricia, pues es justo allí cuando nos desenfocamos, y colocamos cualquier cosa por delante de Jehová.

Esta distracción y desenfoque es la que vivieron los habitantes de Judá en la temporada del profeta Hageo, ya que se ocupaban de ostentar y exaltar lo físico, adoraban la bendición y se olvidaban del Dios de la bendición.  
¿Cuántas veces postergamos las cosas de Dios, para hacer las nuestras?
¿Cuántas veces alegamos que todavía no es el momento apropiado para ir a reconstruir la casa del Señor?
Jehová pregunto, por boca del profeta  Hageo “ ¿Acaso es el momento apropiado para que ustedes residan en casas techadas mientras que esta casa (la de Dios) está en ruinas?

Así dice ahora el Señor Todopoderoso:«¡Reflexionen sobre su proceder!

No es una ocurrencia hueca, cuando Jesús nos invita a buscar primeramente el Reino de Dios y su Justicia, para asegurar la satisfacción de nuestras necesidades. Somos templo y morada del Espíritu Santo, no nos afanemos por nuestras necesidades, Dios sabe qué necesitamos. Busquemos primero el Reino de Dios y su justicia. Si Dios no participa en tu edificación personal en vano te preparas y haces talleres de crecimiento.  No descuides al Señor tu Dios,  planificar y orar van de la mano y te aseguran un buen destino.

De alguna manera, es más fácil dejar a un lado las cosas de Dios para ir tras nuestras propias metas planificadas. Olvidamos invitar a Dios al banquete, olvidamos invitar a Dios a nuestros planes, olvidamos orar y parece que nos enseñoreamos de nuestras propias fuerzas, con una tácita intención de robarle la Gloria a Dios. Aunque no sea esa nuestra intención, el enemigo hará lo necesario para que por medio de halagos o resultados exitosos temporales no nos demos cuenta de lo que cometemos delante de Dios.
 
Jesús constantemente invitaba a ir tras lo eterno y no tras lo temporal; no es importante el alimento que perece sino el que trasciende,  los tesoros que debemos guardar son aquellos a los cuales ni el oxido, ni la polilla los puede consumir. Ni el ladrón hurtar: tesoros del cielo. Cuando apartamos los ojos de Dios, comenzamos a alimentar nuestra carne para caminar por vista y no por fe.  Sin embargo, Dios en su infinita misericordia, le es imposible dejar de ser fiel y aún a quien no le toma en cuenta y no invoca su nombre, le recuerda que Él está allí:  
“Me di a conocer a los que no preguntaban por mí;    dejé que me hallaran los que no me buscaban. A una nación que no invocaba mi nombre,     le dije: “¡Aquí estoy!”  Todo el día extendí mis manos hacia un pueblo rebelde, que va por mal camino, siguiendo sus propias ideas. Es un pueblo que en mi propia cara constantemente me provoca”. Isaías 65:1-3 No reconocer la presencia de Dios ó no invitarle a Él a nuestros proyectos; no ponerle a Él como prioridad en nuestras vidas, es visto como una provocación, aunque ciertamente no podamos tentarlo.

 “Todo el día extendí mis manos hacia un pueblo rebelde, que va por mal camino, siguiendo sus propias ideas…  El hombre propone y Dios dispone.  A cada uno le parece correcto su proceder, pero el Señor juzga los motivos.” Prov. 16:1-2

Humanamente la independencia y ausencia de Dios en nuestras vidas crea una esperanza que no es tal, es una especie de suerte, es actuar y trabajar sin un propósito que valga la pena, puesto que no está alineado a la voluntad de Dios, por lo que nuestras palabras y acciones pueden proyectarnos como gente sumamente optimista, pero en el fondo nuestras declaraciones positivas no dejas de ser un lógico pronóstico de lo que estamos viendo, pero nunca de lo que Dios es capaz de hacer con lo que quisiéramos ver y no vemos. Nuestros pensamientos se limitan por lo que nuestros ojos ven. No es fe lo que nos mueve, sino la lógica. Grandes esfuerzos, grandes ambiciones pero escasos y limitados resultados es la consecuencia de no invitar a Dios a tu lado.   

"Esperaban cosechas abundantes, pero fueron pobres; y cuando trajeron la cosecha a su casa, yo la hice desaparecer con un soplo. ¿Por qué? Porque mi casa está en ruinas —dice el Señor de los Ejércitos Celestiales— mientras ustedes se ocupan de construir sus elegantes casas." Hageo 1:9

Otra área en el que la humanidad aparta  sus ojos del Señor es,  la motivación por las que hace las cosas. Nuestra carne desea agradar a los seres humanos, nos llenan los aplausos y las ovaciones; no está mal que las recibamos, es nuestra la satisfacción de que Dios nos recompense cuando usamos los dones y talentos que Dios nos da; el problema no es eso, sino como lo tomamos, si nos enorgullecemos y nos enseñoreamos sobre los demás, y me olvido de agradecer a Dios porque que me permitió vivir esos aplausos y ovaciones. Otro problema es cuando con la explosión de mis talentos y dones, no hay un alma que reciba edificación y bendición.  

Hombres, de nada sirve tanta ostentación, “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia.” Salmo 127:1.
Mujer, de nada sirve tanto adorno, pues “como zarcillo de oro en la nariz de un cerdo, es la mujer hermosa y apartada de razón”. Prov. 11:22

Dependamos de Dios siempre, porque dura cosa es dar coces contra el aguijón. No podemos ser tercos delante de tanta verdad. La fe viene por el oír la palabra de Dios, pero de qué sirve oírla y no hacer tangible la palabra de Dios. La oración es una manifestación genuina de Fe y dependencia de Dios. Dejemos la terquedad. Todo lo que hagamos debe estar bajo la dependencia de Dios. ``No por el poder ni por la fuerza, sino por mi Espíritu--dice el SEÑOR de los ejércitos.

Tenemos la bendición de soñar, de planificar y alistarnos para formar y/o  mejorar nuestra empresa, nuestro cuerpo, nuestra profesión, nuestro hogar, nuestros hijos, nuestras relaciones; todo lo que nos sume y nos edifique lo sabe Dios; pero él espera que busquemos su ayuda, a él le agrada que dependamos de él, pues, cuando es así, él nos dará la victoria.  

El caballo se alista para el día de la batalla; Mas Jehová es el que da la victoria. Prov. 21:31
El Salmista dijo “Dios mío, enséñame a vivir como tú siempre has querido. Tú eres mi Dios y salvador, y en ti siempre confío”. Salmos 25: 4-5

Cuando dependemos de Dios, siempre lo invitamos a que tome el control. Siempre será nuestro primer pensamiento al despertar y nuestro último, al dormir. Nuestro sentido de dependencia de Dios nos lleva a buscar consecuentemente su sabiduría, a preguntarnos siempre ¿cómo lo haría Jesús?.

No puedo incluir en mi oración frases como “Señor toma el control de mi vida”, cuando no somos capaces de obedecer su palabra. El Señor endereza nuestros pasos, El los dirige, cuando planificamos y lo incluimos en nuestro equipo. Depender de Él es reconocerlo en todos nuestros caminos y decisiones, y permitir que enderece nuestras veredas. Nuestros planes deben apuntar hacia la voluntad del Señor, que es buena, agradable y perfecta, pero solo la sabremos cuando estamos conectados con El, respecto a aquello que estamos planificando ó emprendiendo.  Es bueno saber que la palabra de Dios dice “que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos.”.  Habrá decisiones que tomaremos y que no serán las más acertadas, pero, si estamos claros de quien es Dios, en medio de estos proyectos y circunstancias, buscaremos aun más su consejo sin sentirnos culpables de nada.

Moisés, dijo: Si tu presencia no va con nosotros, no nos hagas partir de aquí .Éxodo 33:15;  en otras palabras Moisés le dijo a Dios, “no me muevo a menos que tú lo ordenes”; “no me muevo a menos que tú vayas delante de mí”. En esos tiempos, Moisés reconoció que su humana fortaleza y sabiduría de nada le servía sin la segura compañía de Jehová. Dios no se permite ser adulado, pues Él nos amó primero, Él no tiene por qué estar haciendo cosas para que le sigan, nosotros debemos seguirle porque es nuestro creador. Jehová es celoso, y su Gloria no comparte con otros dioses. Moisés estaba claro de esta verdad por eso preguntó:  ¿Cómo se sabrá que me miras con agrado —a mí y a tu pueblo— si no vienes con nosotros? Pues tu presencia con nosotros es la que nos separa —a tu pueblo y a mí— de todos los demás pueblos de la tierra.  En otra versión Moisés pregunta:   ¿En qué seríamos diferentes de los demás pueblos de la tierra?

Es por eso que el Señor le responde de la siguiente manera: Ciertamente haré lo que me pides, porque te miro con agrado y te conozco por tu nombre.

Repito cuando nuestra motivación de hacer las cosas excluye a Dios, cuando no reconocemos el poder y gracia de Dios en nosotros, cuando no dependemos de El, cuando falta Dios en cualquier área de nuestras vidas será por causa de nosotros que los cielos retengan el rocío y la tierra no produzca cosechas.  
           
Pero hoy el Señor desea animarte, entusiasmarte a caminar en su presencia, a ponerlo a El en primer lugar, a que vuelvas a tu primer amor, a que trabajes en su templo, en la casa donde el habita, a edificar tu interior, para proyectar y exteriorizar su luz verdadera. Está bien que sueñes, que planifiques pero ten en cuenta que hay un Dios todopoderoso, lleno de gran sabiduría que desea incluir tus planes en los de El, que desea que mientras trabajas en sus planes, los tuyos se harán verdad por encima, incluso, de las expectativas que esperas.

No dejes a Dios por fuera, no lo ignores, no lo trates con indiferencia, que Dios no falte en tu pensamiento, en tu corazón, ni en tu boca, ni en el estilo de vida que proyectas.   Que no falte tu acción de gracia, desde que te levantas hasta que te acuestas, por lo bueno y por lo menos bueno que te ocurra, por lo tanto cuando hayas iniciado la práctica de esta gran verdad de honra y agradecimiento a Dios Padre, el mismo te invitará a comparar los resultados del antes con los de ahora y te preguntará:      “¿Queda alguien entre ustedes que haya visto esta casa en su antiguo esplendor? ¿Qué les parece ahora? ¿No la ven como muy poca cosa?  Pues ahora, ¡ánimo,  … —afirma el Señor—. ¡Manos a la obra, que yo estoy con ustedes! —afirma el Señor Todopoderoso.


Pedro Reyes. Gloria a Dios!

sábado, 21 de mayo de 2016

Un Alimento que Nutre y Nos pone Alerta

La palabra de Dios dice que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Dios. (Rom 10:17). Cuando tengo fe, esta se hace tangible, se puede notar mediante nuestras actitudes, por medio de nuestras buenas acciones. La fe con buenas acciones es muestra de una fe viva, de una fe bien alimentada con la palabra de Dios.  Cobra, pues, importancia la calidad que tiene la conexión que tengamos con nuestro Padre Celestial, el portador y proveedor de nuestro verdadero alimento: su palabra.

Vivir en la presencia del Señor, es sentarnos a su mesa y comunicarnos con El, por medio de la oración y la palabra de Dios, que es el hilo de comunicación, que alimentará nuestra fe. Sabemos que tenemos una medida de Fe e  independientemente de cuándo y cómo  nos enteramos de esta verdad,  esta Fe será mucha en la medida que pasamos tiempo con el autor y consumador de esa  Fe, que es Cristo (Hebreos 12:2).

Ahora bien, una Fe bien alimentada produce acciones buenas, por lo tanto es una Fe que tiene vida. Una Fe viva. Una Fe viva no se estanca, sino que nos mueve, nos activa, busca soluciones, nos lleva a creer en nuestro corazón que Jesucristo vive y que existe respuesta en el Señor; la Fe viva provoca a que el Señor conteste, la Fe viva mueve la mano de Dios a favor nuestro; pues en realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan”.(Hebreos 11:6). Es una verdad!! Alabado sea Dios por eso! .

Por consiguiente una Fe mal alimentada, una persona desconectada de Dios, desconocedora de la verdad, jamás puede accionar conforme a la voluntad de Dios. Una persona, cuya Fe es muerta, no acciona, permanece conforme en la comodidad que conoce; no arriesga a creer y moverse por más  por miedo a perder lo poco que cree tener.  La fe muerta no cree en el poder de Dios, o mejor dicho, a Dios no le mueve eso que ahora yo llamo fe! A decir verdad, no existe Fe cuando esta carece de vida. Santiago 2:26 lo afirma:Porque como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. Es iimposible que avivemos la fe mientras estemos incomunicados con Dios, no sabremos para qué somos útiles en su reino, ni sabremos qué piensa hacer con nosotros ó qué tiene para nosotros. El Señor nos invita a comer a su mesa, este Rey es bueno,  no es como Saúl ni tiene sus intenciones como para David (1Samuel 20:27), no dejemos el puesto vacío ni permitamos que el Señor pregunte ¿Por qué no ha venido a comer mí invitado?

No necesitamos estar alimentados en la Fe o preparados para ir a la mesa con el Señor, es decir, que no sean nuestros conocimientos y buena situación actual, tampoco que sean nuestros miedos, lo que no nos permita acercarnos a Dios, pues en realidad como seres espirituales, siempre  debemos llevar hambre de su palabra para que pueda nutrirnos y confiar en él, conforme a lo que él ha planificado para cada uno de nosotros.” Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.Jeremías 29:11. Mientras estemos incomunicados con el Señor, no habrá resultados de Fe, porque desconoceremos la buena, agradable y perfecta voluntad de él para nosotros.

La fe se alimenta exclusivamente de la palabra de Dios.  La Fe tiene que ser un cliente especial del restaurante del Señor.  El Señor prepara, todos los días, exquisiteces  para nuestro espíritu. Todos los días hay pan en la casa del Señor. “Pues él satisface al sediento y al hambriento lo llena de cosas buenas” Salmo 107:9. Por lo tanto, no hay alimento para nuestra Fe fuera de Dios, no hay otro proveedor, no hay otro que prepare sus recetas maravillosas. En el restaurante del señor, hay muchos servidores que con alegría facilitan nuestro acceso a la palabra, al plato sugerido de cada día para cada uno de nosotros. Por eso es importante congregarnos, asistir al templo los días de servicio, al grupo de amistad o de casa, y asistir a  nuestros discipulados.  Nuestra Fe no debe dejar de alimentarse.

La palabra de Dios fortalece nuestro discernimiento espiritual, afina nuestro paladar espiritual, lo que nos permite diferenciar cuando algo viene de Dios y cuando no.  Si no estamos habitualmente comiendo en la casa de Dios, podríamos aceptar comidas contaminadas, podríamos dejar entrar a nuestro corazón enseñanzas erradas. Hay muchos “servidores” impuros fuera de la casa de Dios. Hay mucho engañador. Hay mucho profeta del desastre. Hay información que viene de otros restaurantes, hay otras comidas que no son las del Señor, aunque se parezca. Por eso debemos estar atentos, pero solo podemos estar alertas si sabemos la sazón de quien con amor la prepara para nosotros. Para concluir, solo les invito y persuado a que nos conectemos siempre con Dios, que sea un hábito, en oración y palabra, dependamos de él, seamos obedientes a su voluntad. Separados de El nada podremos hacer. Cuidémonos de los que comemos por ahí, nuestro alimentos es exclusivo, no viene de rumores, de la prensa, de los medios de comunicación, ni de las redes sociales y tampoco de falsos profetas ó multiplicadores de la queja, no!. Nuestro alimento proviene de nuestro Buen Pastor.

“¿Quién de ellos ha estado en el consejo del Señor? ¿Quién ha recibido o escuchado su palabra?   ¿Quién ha atendido y escuchado su palabra?” Jeremías 23:18

   Pedro Reyes


sábado, 16 de abril de 2016

LA NOBLEZA DEL ESPEJO

Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo;(Santiago 1:23 NTV)

Un espejo es una superficie pulida en la que, después de incidir, la luz se refleja siguiendo las leyes de la reflexión.

Frecuentemente recibimos consejos para edificarnos. Constantemente asistimos a charlas y conferencias de alto nivel e importancia. Nos ocupamos en gran medida de anotar cada tips, cada frase, cada idea durante los servicios de la iglesia. Es importante colectar los apuntes y acotaciones. El problema está en su aplicación. Qué tanto aplicamos lo que aprendemos?. Aprender y no aplicar, es un comportamiento cargado de mediocridad. Es ir al médico, recibir un tratamiento y no hacerlo. Nos quedamos con la solución en la  mente, archivada en muestra conciencia, sin darnos cuenta como las ideas aprendidas hoy, se van borrando poco a poco por no darles uso. El conocimiento caduca y envejece, como el pan que se pudre por causa de la avaricia.
Somos seres imperfectos, pero Dios promete que en sus manos podemos ser perfectos.  Con el modelo de comportamiento y actitud de Jesús podemos llegar a ser agradables a Dios, si lo imitamos. Es decir, si llegamos a obedecer las enseñanzas de Cristo, o sea ser Cristianos.
Si solo somos oidores o anotadores de frases y no ponemos en práctica lo que aprendemos, seríamos los observadores  espectadores de nuestro propio rostro en un espejo. Reflejariamos nuestro propio rostro.
Pero no estamos llamados a reflejar nuestras imperfecciones. Un espejo debe reflejar la Luz que recibe. Nuestro mismo rostro debe ser luz y resplandecer. Cuando modelamos a Cristo reflejamos la Gloria de Dios, y es precisamente el propósito y la razón fundamental que debe cumplirse para cambiar a nuestra sociedad y por consiguiente a toda nación. Sintamos la libertad que el Espíritu de Dios nos regala para comenzar a hacer lo que el Señor espera que hagamos. Pablo dijo:
"Así que, todos nosotros, a quienes nos ha sido quitado el velo, podemos ver y reflejar la gloria del Señor. El Señor, quien es el Espíritu, nos hace más y más parecidos a él a medida que somos transformados a su gloriosa imagen." 2 Corintios 3:18 NTV

El espejo de hoy te dice que no olvides  al hombre que fuiste ayer, "no olvides de dónde te sacó Jesús", te grita el espejo. Jesús le dijo al gadareno, ya liberado de la legión: "Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo." Si algo debemos proyectar prioritariamente, es lo que Dios ha hecho y hace con nosotros, y ese reflejo es por palabra y por nuestra manera de vivir.  El espejo que escribo, es producto de mi incomodidad con los resultados que he logrado. Hoy, le pregunto a Dios, Señor, por qué no he podido reflejarte como tú esperas que lo haga?

Pedro Reyes.

viernes, 25 de marzo de 2016

CONTRA LA FATALIDAD

"Y el SEÑOR vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal".Génesis 6:5

Me sorprendí en algún momento dejándome llevar por malas noticias, viendo vídeos de tilde amarillista y cargados de frialdad humana, de indolencia e insensibilidad. Me sorprendí sintiendo asco por lo que mis sentidos percibían, me estaba alimentando, sin darme cuenta, de basura y contenidos que contaminaban mi vida. 
He observado como una noticia mala es capaz de subir la sintonía de cualquier programa que ocupe espacio en los medios audio visuales y redes sociales. Usted lo puede ver cuando a su teléfono o correo llega una invitación para que vea como matan a una persona, o a un animal, o como roban o pelean las personas, o se ahoga un niño, o se drogan las personas o como explota un musulmán para agradar a Dios, etcetera, etcetera y todo o casi todos firmados desde un celular por alguien que no nos explicamos cómo no pudo hacer algo por evitar el hecho ó al menos ayudar.   

He visto como la gente compra la prensa y en vez de leerla, hojeando de derecha a izquierda, lo hacen de izquierda a derecha; es decir, le dan más prioridad a las noticias de sucesos, a lo fatal, a lo violento. Parece que la fatalidad es clave para incrementar las ventas y posicionar un medio en un rango mayor de mercado. La fatalidad abre caminos para propagar un mensaje publicitario. Esto último no es ninguna garantía, por lo que pienso que los agentes de publicidad y mercadeo se pudieran estar apoyando en las probabilidades, según estadísticas. Por eso, mientras más espeluznante sea la portada, mientras más sensacional la foto y el texto en letras amarillas sobre rojo, más se vende. Los jóvenes son el blanco de muchas "culturas", son como las mulas, los portadores del virus. Que fácil cala un tono de voz malandreao en los jóvenes, pero que difícil es que lean y nutran su léxico con palabras nuevas y cultas. Una grosería entra a sus mentes, los hace reir y luego la emplean como quien tiene celular nuevo, a cada rato.  
En fin, por algún lado, hay un dato estadístico, que interpretado, dice: "a la gente le gusta la fatalidad, los muertos, la sangre, el terror, lo crudo". 

Cuanto temor, cuanto estrés, cuanto miedo, cuanta angustia trasmite este tipo de contenido a la población. Al teléfono llegan cantidades de mensajes relacionados con hechos desastrosos, con posibles amenazas, con calamidades impresionantes, que muchas veces corresponden a noticias que se publicaron hasta un año atrás.! 
Increíblemente las buenas noticias, si se le puede llamar "noticias", no viajan a la misma velocidad que los casos impregnados de desgracia.

Lo sorprendente es que a pesar de los efectos nocivos hacia nuestras emociones, y por ende hacia nuestra salud física, las personas se aglomeran, corren, se afanan para ver y no perderse nada de cualquier situación que  derive de violencia y pueda ocasionar desgracias. Como paparazis del desastre. Como quien corre tras un ídolo.  Olvidamos lo que dijo el Apostol Pablo: "Jesucristo dio su vida por nuestros pecados para rescatarnos de este mundo malvado, según la voluntad de nuestro Dios y Padre". ¿Entonces? ¿Por qué corre la gente trás lo trágico?

Este serio atentado contra la paz ciudadana, no ha podido ser controlado, ni por las leyes, a pesar de existir. La teoría del chisme, la calumnia con propósito, la desacreditación, la violencia y la inseguridad desenfrenada, son ensalzadas constantemente por las personas, como quien dispara dardos de fuego con alegría sin importar las consecuencias que acarrean.

No podemos seguir siendo pregoneros y voceros del diablo, del creador de las obras de maldad, del padre de mentira. Donde no hay paz, hay caos, hay confusión, y eso no proviene del Reino de Dios. La voluntad de Dios, para la humanidad, no es esa. La fatalidad no existe en el Reino, por lo tanto, si oramos al Padre Nuestro que "se haga en la tierra como en el cielo" entonces, no tenemos por que tolerar la maldad y la fatalidad en la tierra. Debemos renunciar a seguir viendo como normal todo lo que sea maldad y desgracia, porque con esa actitud no tiene sentido rezar "libranos del mal" mientras corremos trás él. 

Podríamos estar viviendo lo que se espera en un país en donde muchos hogares han sacado a Dios de sus casas. La ausencia de Dios en la familia ha deteriorado a la sociedad, la sociedad se viene abajo porque su célula fundamental carece de amor. Si no existe amor hay indolencia, no hay compasión, hay frialdad y por consiguiente hay maldad. Dios es amor, por lo tanto donde hay Amor alli está Dios, y si está Dios él echa afuera todo temor y no permite que la maldad encienda sus dardos ó conquiste espacios en la sociedad. Mientras las personas sigan adorando la maldad, el diablo continuará ofreciendo y expandiendo su catalogo de argumentos y mentiras que enferman y destruyen a la humanidad. 

Rompamos con eso, comencemos a predicar la palabra de Dios. Por cada prensa amarillista en la calle debe haber cien hijos de Dios, llevando las buenas nuevas del Reino por la ciudad a cada persona, por cada noticia que roba la paz debe haber una palabra de Dios poderosa que la destruya las obras que el diablo pretenda establecer. Debemos romper el circulo de la maldad, haciendo cosas buenas, venzamos al mal con el bien. Jesucristo venció al diablo, debemos creer eso, porque el mismo Jesucristo nos dió poder y autoridad para destruir la maldad, y las obras satánicas. Hace falta que usemos nuestra ira para deshacer las obras del diablo. Usar la espada de la palabra, la cual es poderosa para hacer huir al enemigo. La gente debe saber que la paz existe, y está en Jesucristo. La gente debe aprender que la fatalidad solo busca detener los planes que Dios tiene para cada uno de nosotros, planes de bien y no de maldad, planes de bienestar y porvenir. 

La esperanza debe retornar a los hogares, las familias necesitan adorar a Jesuscristo, el Amor debe reencontrarse con las personas; Cristo nos comisionó a vencer al mundo con su palabra y prometió que grandes cosas haremos si creemos en El. Contra la maldad se levanta un ejercito de Dios, guerreros convencidos de reconquistar los terrenos perdidos, de transformar con la palabra de Dios los pensamientos de la humanidad estableciendo el Reino de Dios y la mente de Cristo en cada ser humano.  

Por último, hermanos, piensen en todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama. Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza.(Filipenses 4:8)

Pedro Reyes