El veneno es una sustancia mortal. Su consumo es letal para el cuerpo. Asi es la persona que habla mal de la iglesia, asi es aquel que hace de la deslealtad su estilo de vida. Sin importar las razones de sus ataques, no tiene sentido su ofensiva agresiva contra el cuerpo de Cristo.
Hay quien se hace despreciable a los ojos de Dios, por sus maneras de llevar la vida. Su tachable conducta viene a ser como un veneno para aquellos que le rodean. Sus palabras, sus ademanes, sus actitudes son deteriorativas, corrosivas y destructivas. Similar a aquel que viene a hurtar, matar y destruir.
Es la famosa quinta columna, que enmascarada se registra internamente para luego atacar con furia vengativa, cual bacteria mortal, a toda la iglesia. Su resentido corazón no puede más que usar la espada de la mentira para intentar mutilar, separar ó dividir el cuerpo de Cristo.
Muchas son las señales para darnos cuenta de quién se porta como tal, una de estas caractirísticas es su estandar de mal trabajador. Preso de la queja y el hablar negativo, pretende ganar aliados para si mismo, sin tener una visión clara de qué es lo quiere. Convierten la relación con Dios en religión, para crear escenarios de contienda y competencia entre los miembros del cuerpo. Han decido ser intrumentos de maldad en manos de satanás.
Cuidense! Cuidense! Cuidense!, es la alarma del Apostol Pablo, en su carta a Filipos. Nuestros oidos deben estar alerta, nuestros sentidos afinados para evitar beber el veneno que pretenden. Dios es amor y el amor es el vinculo perfecto para unir un cuerpo. Por eso Jesús es la cabeza de la iglesia. En los pensamientos de la iglesia no hay cabida para la división. Cada miembro de la iglesia funciona conforme a los dones y talentos que el Padre Celestial puso en ellos. Vinculados con el amor, y en un solo espíritu, funciona para la Gloria del Dios altísimo.
Tengamos cuidado, incluso, de nosotros mismos. Estemos claros de la visión que se nos ha sido encomendada. El Reino de Dios se establece en unidad, para fortalecer la unidad: Padre, Hijo y Espiritu Santo; no podemos separarlos. Su función y trabajo es en conjunto, como los buenos equipos, como los mejores sistemas, en un orden perfecto sus actos y palabras coinciden para traer salvación, libertad, sanidad y restauración a quien oye y practica sus enseñanzas.
Ante la duda, pregunte y deje que lo ayuden. No se ponga a decir cosas que sus sentidos no entienden. Cosas que no comprenden, no pueden llevarlo a suposiciones ó a crear medias verdades, o mentiras indudables. Sustente sus acciones con la palabra y no la use para manipular. No haga como el suicida que se corta las venas. Fortalezca en el espiritu sus criterios y pida al Señor un carácter firme para mantenerse en la enseanza del Padre. No sea como las olas del mar, insconstante e indecisa. Tampoco como la pajilla que es movida conforrme a los vientos que soplan.
No olvide la armadura de Dios. Toda iglesia debe estar revestida y protegida con Fe, oración, verdad y palabra. El cuerpo debe estar en completo orden espiritual, una debilidad detectada es una oportunidad para ir a la presencia de Dios apresuradamente. No deje que una herida se transforme en llaga. Busque urgentemente la sanidad de Dios. Sometase a que la sanación le duela, permita ser disciplinados por la mano del Padre, que nos ama con inmenso amor.
La iglesia debe tener todos sus miembros unidos, sanos y activos; funcionando en perfecta sincronización. Nada debe faltarle, más bién, en sus debilidades, permitamos que el poder de Dios se perfeccione. Lo que haya de ser extirpado del cuerpo, pués, que salga, pero no permitas que un cancer mutile ó carcoma ningún miembro. Vayamos a la presencia del Padre constantemente, nuestro sanador y curador por excelencia.
Un mal comentario, un chisme, una calumnia, una desobediencia, una rebeldía, el orgullo de un miembro, su independencia y autosuficiencia, su burla y deshonra a las autoridades, la mentira, la indisciplina, etc; son hojillas de puntas muy afiladas; hachas capaces de derribar ur arbol, mandarrias poderosas capaces de derribar un edificio, chispas dispuestas a encender un bosque; cuidense, cuidense cuidense!!. Mantenganse sobre la roca, mantenganse sobre la piedra angular, sobre la buena tierra y junto a rios de agua; para que sean como arbol frondoso de verdes hojas y mucho fruto.
Un mal comentario, un chisme, una calumnia, una desobediencia, una rebeldía, el orgullo de un miembro, su independencia y autosuficiencia, su burla y deshonra a las autoridades, la mentira, la indisciplina, etc; son hojillas de puntas muy afiladas; hachas capaces de derribar ur arbol, mandarrias poderosas capaces de derribar un edificio, chispas dispuestas a encender un bosque; cuidense, cuidense cuidense!!. Mantenganse sobre la roca, mantenganse sobre la piedra angular, sobre la buena tierra y junto a rios de agua; para que sean como arbol frondoso de verdes hojas y mucho fruto.
PR.
