El
norte de este artículo es orientar al lector a tomar decisiones acertadas, por
obediencia a Dios.
Comer
de árbol de vida y comer del árbol del conocimiento son dos cosas diferentes.
Es como un estudiante, al que el profesor, invitó a estudiar y a leer ciertos
puntos de una asignatura, para que apruebe un examen. Sin embargo, el
estudiante se encuentra con un compañero que le dice: “Tengo el examen en mi
mano, sé lo que va a salir, en un descuido del profesor se lo agarré. Aquí está”. El estudiante acepta la oferta, entonces
son descubiertos con la “chuleta”. El
árbol de vida son los libros recomendados y el del conocimiento la “chuleta”
encontrada. Cuando queremos ó anhelamos “saber más” que el maestro, comienzan
los problemas. La desobediencia es la manifestación del tipo de “comida” que
consumes y precede a la soberbia en muchos casos.
Lo
que aceleró la motivación, en Eva, para comer del árbol del conocimiento fue su
curiosa, pero determinada, decisión de saber más que el Creador. Por eso la
astuta serpiente utiliza la frase “seréis como los dioses”, para terminarle de
vender la mentira más cara del mundo. “Y
la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los arboles del huerto podemos
comer, más del fruto del a árbol que
está en medio del huerto, dijo Dios: No comeréis de él ni lo tocareis, para que
no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe
Dios que el día en que comáis de el serán abiertos vuestros a ojos y seréis como dioses, conociendo el bien
y el mal.
Retomando
la anécdota arriba, sobre los estudiantes, el que robó el examen le habrá dicho
al otro: “vas a sacar la nota más alta”; “seguro que pasarás con gran
promedio”. Y paff!!! Mordió la manzana!!
Comer
del árbol equivocado, trae sus consecuencias. Comer en manera desmedida,
desatendiendo las recomendaciones del médico cardiólogo, trae efectos letales
al corazón, obviar los consejos de los padres con relación a noviazgos no
aprobados o de riesgo y relaciones con fornicación, trae sus consecuencias.
Asociarme en una empresa con alguien cuyo testimonio es farsante, y me hago la
vista gorda de ello; no me garantiza resultados alentadores.
Usted
debe comer del alimento correcto, usted debe realizar las operaciones legales
correspondientes para realizar una inversión, usted debe esperar el tiempo
oportuno para casarse y conocer muy bien a su futura pareja ó a su futuro
socio; en la multitud de consejeros hay sabiduría, por lo tanto, nosotros
podemos decidir hacer aquello que verdaderamente nos alimentará.
La
vida es relación y comunicación, la vida es decisión. Decidimos todos los días,
desde pequeñeces hasta transcendentales asuntos. Ahora, la idea es tomar
decisiones alineadas a la voluntad de Dios para nuestra vida. Por eso es
importante servir a Dios, es decir, trabajar en los planes de Dios, nos provee fundamentos
agradables para planificar nuestros pasos y seguro lo haremos conforme a sus
principios. Los atajos no sirven, sino para llegar más rápido, pero se desvaloriza
y subestima el proceso de formación, crecimiento y preparación; de allí es que
vemos mucha gente con títulos incapaces de asumir grandes responsabilidades,
gentes que nos hacen dudar ó cuestionar su rimbombante profesión; profesionales
de la mediocridad, empresarios perecederos sin visión ni proyección en el
tiempo.
No
dudo de que no siempre Dios va a permitir que el éxito y logro llegue a la
primera jugada, él necesita formar un carácter, madurar y disciplinar a sus
hijos, mediante pruebas, para que puedan
alcanzar niveles superiores. Quien pretenda saltar las pruebas, se pierde la
belleza sutil del paisaje y el tenaz sudor del esfuerzo, que se transforma en
lágrimas de alegría cuando se alcanzan los frutos y objetivos, de la esperanza
y sueño planificado. Que alegría produce el esfuerzo recompensado y, mejor aún,
cuando se alcanzan ó se superan los
esperados resultados.
Los
planes no pueden ser un papel en blanco sin instrucciones, siempre habrá que
cumplir algo, seguir una regla para alcanzar objetivos específicos, dentro del
mismo, orientados a lograr el objetivo general. Si nos desviamos, de los pasos
previamente establecidos, corremos el riesgo de perder el rumbo. La visión solo
sería un punto en el mapa al cual nunca llegaremos en el momento oportuno que Dios desea para nosotros.
Ahora,
eso es permisible con nuestros planes y debemos asumir las consecuencias; pero
con los planes de Dios, aunque nos resistamos a cumplirlos, se van a cumplir,
ya sea por mí ó a través de otro, pero se van a cumplir. Así que no tiene
sentido oponerse a Dios. Aún los necios serán usados por Dios, para vida, pero
está en el necio salir de su necedad ó morir en ella. El necio dirá en su
corazón “no hay Dios”, pero no habrá escapatoria de Dios, El nos envía con un propósito
y ese propósito se cumple; por ello no habrá excusa que valga delante de Dios.
Come
del árbol de vida, en donde reina la sabiduría, para que no seas como un médico
que fuma; pues de nada te serviría tanto conocimiento.
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