miércoles, 27 de mayo de 2015

Semillas y Pensamientos

"¿Cómo podéis hablar cosas buenas siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca." (San Mateo 12:34) 

Que sencillo y que interesante es evaluar nuestros pensamientos. Todos nuestros pensamientos nos llevan a un destino. Nuestros pensamientos son semillas que generan una cosecha, es decir un modo de vida. Muchas personas pasan por alto el cómo están viviendo sus vidas. Generalmente muchas personas responden estar muy bien en sus vidas, pero lo hacen desde un punto de vista de algo en lo cual han creido. Sienten que tienen la razón en eso que creyeron y en función de eso dicen estar bién. 
Suena bien, pero no es muy recomendable evaluar nuestras vidas desde ese punto de vista, pues tener la razón no necesariamente te coloca en situación de bienestar.
Ejemplo: hay gente que dice "ver para creer"; pero Jesucristo nos dice: "bienaventurados los que creen y no ven". 

Todos queremos una mejor vida, pero esto implica necesariamente, un cambio de pensamientos. Los pensamientos nos activan, y nuestras acciones determinan nuestro estilo de vida: nuestros resultados en la vida dependen de lo que pensamos.

No es dificil saber que semilla sembró un agricultor una vez que vemos la cosecha. Es decir, si vemos que la cosecha es maíz, es lógico saber cuál fue la semilla sembrada. De igual manera, basta ver como viven o la actitudes de ciertas personas para saber que pensamientos alimentó en su vida.

Es imposible ocultar la cosecha, nuestras palabras manifiestan nuestros pensamientos. Nuestro estilo de vida es producto de nuestros pensamientos. La pobreza es producto de pensamientos de escases, de flojera, temor o tacañería. La riqueza debío requerir de riesgos y actitudes positivas, pensamientos sabios e inteligencia. Los buenos resultados requieren de pensamientos que marcan la diferencia y que se salen del montón. Pensamientos que empujan hacia el esfuerzo y la perseverancia por alcanzar una visión. La calidad de la semilla determina las acciones. La calidad de nuestros pensamientos determinan la cosecha y los buenos resultados que esperamos. 

Si en mi corazon solo hay malos pensamientos, debo identificar de qué fuente me estoy alimentando; (qué veo?, qué leo?, qué oigo?, con quién me relaciono?); para buscar la manera de revertir, a tiempo, los resultados negativos que ,seguro, se aproximan. La queja es un síntoma claro de que atesoro semillas negativas, la fortaleza es una virtud positiva que revela la fe que poseemos para alcanzar nuestras metas y propósitos en la vida.

Dios tiene pensamientos de bien y no de mal para nosotros, de bienestar y porvenir. No tiene sentido intentar revertir tan maravillosa promesa. 


Pedro Reyes.


 


 
 

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